CICLOTURISMO COPA MENSTRUAL MUJERES

LA COPA MENSTRUAL

¿Por qué elegir la copa menstrual para hacer cicloturismo?

Partes de la copa menstrual

Queremos hablaros de un producto que ha mejorado notablemente la vida de muchas mujeres alrededor de todo el mundo. Se habla mucho de la batalla copa menstrual Vs tampón, pero para nosotras hay una clara vencedora, ¡con mucha ventaja! En este artículo os contamos qué es, de dónde viene y cómo poner la copa menstrual.

Así mismo, intentaremos ayudaros a decidir qué copa menstrual elegir y dónde comprar la copa menstrual más adecuada.

HISTORIA DE LA COPA MENSTRUAL

La primera copa menstrual que se comercializó industrialmente fue en la década de los años 30. Tuvieron cierto éxito, pero poco después de la 2ª Guerra Mundial se dejó de fabricar, a consecuencia de la escasez de látex, pero también en parte porque muchas mujeres opinaban que era muy grande, demasiado rígida y pesada. Esto unido a que para su utilización es necesaria la manipulación de los genitales, algo que era (y sigue siendo) tabú.

Fue en 1987 cuando se retomó la fabricación de la copa menstrual. Poco a poco, debido a la gran variedad de diseños, tamaños y materiales, se han vuelto muy populares, pues representan la mejor alternativa ecológica del mercado, además del ahorro económico que supone.

En el Estado español, no fue hasta el año 2002 que se empezó a comercializar.

MATERIALES CON LOS QUE SE FABRICA LA COPA MENSTRUAL

Existe hoy en día una enorme variedad de tamaños, tipos, colores, etc. Pero básicamente las copas menstruales pueden estar elaboradas en tres materiales distintos:

SILICONA

O silicona quirúrgica; es un material biocompatible, es decir, no genera ningún rechazo por parte del cuerpo. Es hipoalergénica, con lo que no nos va provocar ningún tipo de alergia. Además, mantiene la temperatura corporal y tiene un tacto bastante suave, lo que hace que sea muy cómoda. La mayoría de las copas menstruales del mercado están hechas de este material.

PLÁSTICO QUIRÚRGICO (T.P.E.)

Elaborado especialmente para productos sanitarios, como las tetinas para los bebés. Es reciclable y no genera alergias.

LÁTEX

Es un material ecológico que se extrae de la corteza del árbol hevea. El látex muy resistente y elástico, y además es bactericida. Desde luego, es la alternativa más ecológica, aunque no perfecta, ya que algunas personas son alérgicas a la proteína del caucho, por lo que en ese caso habría que utilizar una copa menstrual de uno de los otros dos materiales.

Todas las copas, sean del material que sean, pueden durar hasta 10 años, así que es evidente el ahorro que genera, comparándolo con el uso de tampones y compresas convencionales.

TALLAS

Las tallas de las copas menstruales, así como en muchos otros productos, van a depender de la empresa fabricante, siendo en una fabricante la talla 1 del mismo tamaño que en otra fabricante la talla S. Pero a grandes rasgos, podemos dividirlas en las siguientes tallas:

  • S ~ 23 ml
  • M ~ 28 ml
  • L ~ 34 ml
  • XL ~ 42 ml

La utilización de una talla u otra va a venir determinada por algunos factores, como son: si la mujer es joven o mayor; si ha tenido o no relaciones sexuales con penetración; si ha tenido algún parto, o varios, y cómo han sido estos; la anatomía propia de cada mujer; cantidad de flujo menstrual, etc.

Para saber qué copa menstrual comprar, tienes que leer con atención las recomendaciones de la fabricante con respecto al tallaje, y tras haber elegido la que en principio te corresponde, debes probarla y verificar que es realmente tu talla; sólo podrás estar segura una vez la hayas probado.

VENTAJAS DE LA COPA MENSTRUAL PARA EL CICLOTURISMO:

ECONÓMICA

A la hora de comprar una copa menstrual, puede parecer que es cara, ya que los precios de estas pueden variar entre los 9 y los 45€, aproximadamente. Pero es una inversión que se recupera en unos pocos ciclos. El dinero que ahorras, lo puedes invertir en viajar con tu bici.

CÓMODA

Podemos llevarla puesta hasta 12 horas seguidas, siempre que la cantidad de flujo nos lo permita. Una vez has aprendido a colocártela bien, cuando la llevas puesta no la notas. Para viajar en bici es ideal, ya que puedes estar una etapa entera con la copa puesta, despreocupándote de tu menstruación, y mientras pedaleas no te va a molestar. Además, durante las frías noches en la tienda de campaña no tienes que salir a cambiarte, puedes esperar a que sea de día sin problema, ya que puedes perfectamente usar la copa menstrual para dormir.

SEGURA

A la hora de pedalear mientras estamos con la regla tenemos que estar seguras de que no vamos a tener pérdidas, y con la copa menstrual, una vez hayamos elegido correctamente nuestra talla y habiendo aprendido a colocarla bien, es muy difícil que nos podamos manchar estando en ruta.

DURADERA

Como ya hemos comentado, la copa menstrual puede durar hasta 10 años, así que podemos tranquilamente dar la vuelta al mundo en bicicleta usando siempre la misma copa!

EVITA INFECCIONES

En el caso de los tampones, la sangre es absorbida junto con la flora y la humedad vaginales, lo que deja a la vagina desprotegida ante microorganismos infecciosos. La copa menstrual, en cambio, es un recipiente que recoge sólo la sangre, respetando la flora y ayudando así a protegernos de posibles infecciones que, viajando en bici, nos producirían innumerables molestias, retrasos en el viaje, y quizás un gasto innecesario en medicamentos que, dependiendo de la parte del mundo donde estés, serán difíciles de encontrar.

ECOLÓGICA

Esta es la característica principal por la que nosotras, como cicloturistas, nos decantamos por la copa menstrual. Cada día en todo el mundo se tiran a la basura toneladas y toneladas de productos no reciclables provenientes de la menstruación. Supongamos que el ciclo menstrual promedio es de 4 días y usamos unos 6 tampones o compresas diarias, hablamos de aproximadamente 260 tampones o compresas por cada mujer al año, lo que supone una huella ecológica devastadora para el planeta. Al usar siempre la misma copa, no se generan todos esos desperdicios. Tenemos también en cuenta que en la fabricación de tampones y compresas se utilizan productos químicos muy dañinos, tanto para el medio ambiente como para nuestro cuerpo.

LIMPIA

Estando en ruta, muchas veces no tenemos a mano un contenedor de basura, teniendo que llevar encima la bolsa de basura hasta el contenedor más cercano, en algunos casos durante muchos kilómetros. En caso de usar tampones y compresas convencionales, esto puede provocar muy malos olores. El uso de la copa menstrual evita los olores indeseados.

PRÁCTICA

Para cicloviajeras y aventureras es perfecta, ya que no pesa nada y apenas ocupa espacio en tus alforjas mientras no la estés usando.

INCONVENIENTES

Sólo vemos un inconveniente para el uso de la copa menstrual en la vida de una cicloviajera: el agua es indispensable para lavarla cuando se vacía, y al finalizar el ciclo, y para lavarnos las manos antes y después de manipularla. Hay determinados momentos cuando estás viajando en bicicleta en los que el acceso al agua no es sencillo, en esos casos habría que buscar la manera de usar la menor cantidad de agua posible. Aún así, este inconveniente no le hace sombra a todas las ventajas que nos da la copa menstrual.

¿CÓMO SE USA LA COPA MENSTRUAL?

Lo primero es nuestra higiene: lavarnos las manos. Si es la primera vez que se usa, se recomienda tomarse su tiempo y relajarse. Una vez relajada, hay que doblarla en forma de C e introducirla en la vagina.

Copa menstrual doblada en forma de C

La postura corporal para introducirla depende de cada mujer, siempre en la postura que resulte más cómoda: de cuclillas, sentada en el wc, de rodillas, de pie, etc. Hay que relajar los músculos vaginales, y separar los labios. Luego, sólo es introducirla. Tiene que quedar un poco más abajo de lo que quedaría un tampón. Se mueve ligeramente, asegurándose de que queda colocada correctamente, sin que moleste, y consiguiendo que se abra del todo en el interior de la vagina.

Para sacarla, sólo hay que tirar con cuidado de la terminación inferior hasta que salga por completo. Una vez fuera, se vacía el contenido y se lava con agua y jabón, para volver a introducirla.

Una vez acabado el ciclo menstrual, se lava con agua y jabón y se hierve durante 10 minutos, aproximadamente, para esterilizarla. Tras su hervido, se guarda en su bolsa hasta el siguiente ciclo.

¿DÓNDE COMPRAR LA COPA MENSTRUAL?

Como ya os hemos dicho antes, existen infinidad de tipos de copas menstruales, según el material, tamaño, forma, color, etc. De la misma forma, existe una gran cantidad de empresas fabricantes que ofertan las copas menstruales en el mercado.

Puedes comprar la copa menstrual en un supermercado o gran superficie, aunque nosotras recomendamos que la adquiráis en una farmacia, y sobre todo, en un herbolario o tienda ecológica. En estas últimas cuidan con más mimo la procedencia y la fabricación de la copa menstrual.

La copa menstrual, junto con el dispositivo urinario para mujeres, son dos productos que nos han hecho la vida más fácil, sobre todo viajando en bicicleta.

Esperamos que este artículo os haya sido de ayuda, y sobre todo, si no usáis todavía la copa menstrual, que os atreváis a probarla!

Nos vemos en las rutas, con menstruación o sin ella!

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